domingo, 29 de abril de 2007

Cortar los lazos. Quemar las naves. Mi golpe de gracia es quitarme de las relaciones que no pueden ser. Es sacar el cuerpo. El hoy. El perfume de tostadas y lluvia en la tierra. Es correrme sin despedirme del otro. Sin darle chance de rescate. Es alejarme de a poco, contemplar la muerte que cubre con su ceniza fresca y su alarido de ave de rapiña los sueños de un ayer desconcertado. Es quedarme a ver el cuerpo que se pudre. Es ver demaciado dolor y no poder hacer nada. Es mi solución final para cada nombre que no vale la pena recordar cada mañana al despertar sola como siempre. Es desenterrar cada germen. Bailar sobre mis huesos. Cuántas ausencias más podré soportar sin volver a acariciar la noche. Cuánto descuido dejaré pasar sin patear puertas con palabras de libertad. Cuánto más, no sé. Pero se acaba. Se seca. Sin remedio. Ni escándalo. Como si nada estuviera sucediendo.-

2 comentarios:

Simink® dijo...

ufff... que palabras duras... sabes, hay veces que es necesario retomar el pasado e ir cerrando puertas, cerrar historias, sepultar cosas... estoy en ese momento de mi vida, y realmente me esta haciendo bien... frenar, plantearme cosas, mirar bien a mi alrededor, ampliar mi vision y pensar un poco en mi salud... espero que estes bien, y que nunca te olvides que podes contar conmigo para todo niña... te quiero mucho, cuidate!

griselda dijo...

..si, son palabras duras, creo que lo que más cuesta es resignarse, dar por perdido algo sin conservar la más mínima esperanza. Por más que uno razone, observe y sepa que hay que cerrar algo, a veces es más fuerte el impulso...no sé, es un quilombo, no?...encima ahora que decís salud, estoy re apestada, tengo flor de resfrío o gripe... pero ya sé que puedo contar con vos, pequeño!!...bueno, nos vemos...